No hay nada más parecido a las revelaciones de Dios que el corazón de una madre.
No hay nada más parecido a las revelaciones de Dios que el corazón de una madre, en varias ocasiones Dios me ha hablado presentándome situaciones que tal vez quizás en el momento no lo comprenda, pero me pone más precavida, pues confiada en su palabra he podido acertar en lo posible.
Un día 11 de octubre día jueves del 2018 me dieron una noticia que cambió mi vida y su norte en cuestión de segundos, me deprimio, me entristecio, me quitó el sueño, el hambre y a la vez me produjo ansiedad, alteró mi presión sanguínea, me afligio tanto el corazón que no lo siento latir. Pero con todo eso mi Dios me ha dado tanto valor y fuerzas que he podido luchar de su mano, quizás en éste momento piense yo que me ha pasado lo peor, pero me detengo y pienso con empatía, que fuera de estas cuatro paredes y quizás dentro o fuera de otra, hay seres con enfermedades graves, sin techo,sin comida,o que han perdido un ser querido y al igual que yo piensan que es lo peor que le ha pasado, pero analizando todo lo anteriormente expuesto, lo único que no tiene solución es la muerte y Jesús la venció. Ahora un poco más calmada pero no menos triste,pues al final soy madre y ser humano sólo tengo que darle las gracias a mi Dios por las bendiciones, por lo que permites y por darme el privilegio primero de ser tu hija, segundo por revelarme y tercero por la oportunidad que me diste de ver tu casa aunque por poco tiempo.
Cada cosa estará en su lugar, en el restaurante de la vida nadie se va sin pagar la cuenta y se que tu hará justicia. Todo el las manos de Dios fluira.
A.S.G.
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