No hay nada más parecido a las revelaciones de Dios que el corazón de una madre.
No hay nada más parecido a las revelaciones de Dios que el corazón de una madre, en varias ocasiones Dios me ha hablado presentándome situaciones que tal vez quizás en el momento no lo comprenda, pero me pone más precavida, pues confiada en su palabra he podido acertar en lo posible. Un día 11 de octubre día jueves del 2018 me dieron una noticia que cambió mi vida y su norte en cuestión de segundos, me deprimio, me entristecio, me quitó el sueño, el hambre y a la vez me produjo ansiedad, alteró mi presión sanguínea, me afligio tanto el corazón que no lo siento latir. Pero con todo eso mi Dios me ha dado tanto valor y fuerzas que he podido luchar de su mano, quizás en éste momento piense yo que me ha pasado lo peor, pero me detengo y pienso con empatía, que fuera de estas cuatro paredes y quizás dentro o fuera de otra, hay seres con enfermedades graves, sin techo,sin comida,o...